Tarde de lluvia, niños con botas

14 enero, 2014
by wonderblog

Llueve sin cesar. Y desde primera hora los atascos ponen a prueba a las fieras del asfalto. Veo muchas caras largas, enfadadas, grises y apagadas. Como la luz que nos acompaña. Rugen porque llegan tarde; a casa, al trabajo, a ver un cliente, al gimnasio o simplemente a comprar… Suena el claxon de un coche. Y empieza el ruido. Todos pierden la paciencia. Por nada. Y para nada. ¿Por qué un lunes cómo hoy la lluvia nos saca de quicio? Nosotras vamos caminando. A pasitos muy pequeñitos. Con Lucy Love he aprendido que las prisas no son buenas. Así que mantengo su ritmo. Y cuándo quiero apresurarme -porque no puedo llegar tarde- juego con ella. A las carreras. Al pilla pilla. Así ganamos una batalla al tiempo. Con los años he aprendido a sufrir menos por las cosas que pueden evitarse. Por lo menos un poquito. Un ejemplo: yo era de esas que ponen diez alarmas en el despertador y piensan “cinco minutos más” y al final se duermen. Ahora me despierto pronto. Para no agobiarme y perder los nervios con las manecillas del reloj. Y sobretodo para no apresurarla a ella. La dejo: bostezar, estirarse, quejarse… Hasta que abre los ojos con millones de besos. Y sonríe. Y pienso así tiene que ser. Así deber ser. Aunque no siempre lo conseguimos…

Me gusta observarla cuándo no me mira; y en tardes como esta parece que su luz brilla más…Le encanta salir a con el paraguas, el chubasquero y especialmente sus botas de agua. ¿Por qué le gustan tanto? Creo que es algo común en los niños. Podrían llevarlas hasta en verano… En la calle hay millones de charcos para saltar de uno en uno. Cada vez más alto y con más fuerza. A nosotros no nos importa que se manche, que se moje, que salpique… Los padres salimos siempre de casa con varias mudas, por lo que pueda pasar… Y constantemente pasa. Lucy Love es cómo las grandes divas, se cambia muchas veces de vestuario (porque se le escapa un pis, porque se ensucia comiendo, porque le cae el vaso de agua encima, por lo que sea…).Así que prefiero que salga, juegue y se emocione. Eso sí tampoco somos unos inconscientes. Si amenaza con no cesar la lluvia disfrutamos del calor de un hogar.

Miramos como se deslizan las gotas de agua. Jugamos a seguirlas, con el dedo, como en una carrera por la ventana. Con un poquito de imaginación y de humor, la diversión está servida. Y así calentitas esperamos que llegue el “pimpire” (príncipe) de la casa.


Las cosas más sencillas suelen ser las más bellas. Por eso esta tarde lluviosa quiero compartir una manualidad que me ha enamorado y pone en duda el refrán que dice “menos da una piedra”. Estas dan para muchas horas de juego, para crear historias y asegurar la diversión en casa.

Grandes, pequeñas, redondas, triangulares, ovaladas… Todos pueden pintarse. Sólo se necesitan pinceles, pintura acrílica o rotuladores, barniz para mantener los originales diseños y un gran pulso. Allá cada cuál con su imagincación. Seguro que vuestras baldufas encuentras millones de posibilidades.


En Internet hay para todos los gustos: monstruos, animales, pueblos para decorar el jardín, hasta he encontrado un abecedario. A mi me encanta pasear por Pinterest y mirar y mirar y mirar y mirar. Hay ideas preciosas como las que he selecionado y muchas más. Sobra talento.

La próxima vez que vayamos al parque llenaremos de piedras la mochila.Y esta vez con gusto soportaremos la carga… Estoy deseando ver la carita de Lucy. Eso sí para hacer una familia parecida a la de la fotografía de abajo, necesitaremos el talento de Mr kitt. Por muchas ganas que yo le ponga… El trazo fino no es mi fuerte.

Claro que siempre puedo hacer algo simple y divertido como estos monstruos de colores. A Lucy Love le volverán loca. Son encantadores.

Via: http://www.kokokokids.ru/2011/06/painted-rocks.html


About

Leave a Comment